El 12 de Julio de 2007 el ejército de EE.UU en Bagdad, disparó desde un helicóptero Apache y mató a 11 iraquies, entre los que se encontraba un fotógrafo -Namir Noor-Eldeen- y un conductor -Saeed Chmagh- de la agencia Reuters.
Ante la denuncia de los hechos, Washington justificó la acción como un enfrentamiento contra insurgentes armados en operaciones de combate contra una fuerza hóstil, lo calificó como asesinato colateral y declaró haber actuado de acuerdo a la ley de conflictos armados.
Pues bien, como en tantas otras ocasiones, EE.UU mintió: efectivamente se trata de un asesinato pero sin colateralidad. El vídeo -Collateral Murder- que ha difundido la ONG Wikileaks, demuestra la falsedad de la versión oficial con una grabación desde la visión del piloto del helicóptero Apache autor de los disparos.




















