Los efectos contienen sus causas
Consecuencias de las políticas neoliberales aplicadas por los dos partidos españoles pro Troika(PP-PSOE):
EL CÍCULO INFERNAL
Reducción/congelación de salarios (se reduce el salario real),de pensiones y prestaciones sociales > baja el consumo (baja la demanda de bienes y servicios) > baja la producción >cierre de empresas> aumenta el desempleo >más morosidad bancaria>más desalojos de viviendas por impago de préstamos hipotecarios>menor recaudación fiscal>aumenta el déficit>mayor aumento de la deuda pública>más recortes sociales(peor sanidad,educación,etc) para pagar los estratosféricos intereses de la deuda>mas déficit>más deuda...
El caso griego y el portugués nos alertan de que una austeridad excesiva, en tiempos de recesión, implica el hundimiento de los ingresos fiscales y laimposibilidad del retorno de la deuda privada de empresas y familias
España es el segundo país con mayor deuda externa tras Estados Unidos
(...)Solo Estados Unidos supera a España como país con un mayor volumen de deuda dependiente con acreedores exteriores. La deuda exterior estadounidense es la más cuantiosa del mundo, con unos 5,5 billones de dólares al cierre de 2013, mientras que España le sigue con unos 1,4 billones. Pero hay una diferencia de peso entre el primero y el segundo: para EE UU, esos créditos exteriores suponen el 34% de su producto interior bruto (PIB), mientras que para los españoles supone el 103% de su economía. Los datos proceden del Capítulo 4 del nuevo informe global de previsiones que el Fondo Monetario Internacional (FMI) presentará la semana próxima en Washington y en el que advierte de la necesidad de seguir reduciendo este tipo de desequilibrios.(...)
Publicado en El País-Amanda Mars Madrid 30 SEP 2014 - 15:02 CEST
España pagará casi 100 millones diarios por los intereses de su deuda
El pasivo público superará el 100% del PIB por primera vez en un siglo
Publicado en El País-Amanda Mars Madrid 30 SEP 2014 - 20:46 CEST
(...)Ni los gastos de personal ni la partida para todos los ministerios juntos igualan a la factura que el Gobierno tiene previsto para pagar solo por los intereses de la deuda pública, que en 2015 superará el 100% del Producto Interior Bruto (PIB) por primera vez en más de un siglo. Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) prevén un total de 35.490 millones de euros para estos gastos financieros, un 12% más que este 2014, lo que supone una media de 100 millones de euros diarios. La mejora de los mercados, que han reducido drásticamente en el último año la rentabilidad que se pide para poner su dinero en bonos y letras españolas, no compensa el aumento del pasivo público en las cuentas presentadas este martes.(...)
LA DEPRESIÓN POR DEFLACIÓN DE DEUDA
Este proceso de apalancamiento tiene límites y el estallido de las burbujas de activos sobreviene una vez que los agentes en el mercado perciben, por alguna razón, que el proceso es insostenible (Kindleberger (2005). Lo cierto es que al estallar la burbuja de activos y de sobreendeudamiento, se produce lo que se denomina una “recesión de balance” (Koo, 2011) o “depresión por deflación de deuda” (Fisher, 1933).
Se trata de un proceso en espiral muy peligroso, tanto más cuanto mayor es el sobreendeudamiento del sector privado (hogares, empresas y bancos), como en el caso de España. En dicho proceso, estos agentes se intentan desapalancar (desendeudar) de forma brusca y simultánea, ante la pérdida de valor de los activos, lo que únicamente se puede hacer a través de una reducción drástica del crédito (credit crunch) y de la demanda de consumo e inversión. Dicho de otro modo, para hacer frente a sus respectivas deudas, los hogares minimizan su consumo, las empresas no invierten y los bancos no prestan.
Naturalmente, todo ello se traduce en una reducción de la renta agregada (recesión) y con ella una reducción de ingresos tanto para trabajadores, empresas y bancos. Se hace así más insostenible la deuda, cuyo porcentaje sobre los ingresos aumenta, acelerándose aún más la caída del valor de los activos, la pulsión de los agentes por el desapalancamiento, la recesión y, en definitiva, la conocida espiral depresión por deflación de deuda de Fisher. Su célebre frase, “cuando más se paga la deuda, más deuda se debe” (en términos relativos), resume bien esta espiral endiablada. En una situación de este tipo, la única forma conocida de romper el círculo vicioso es mediante políticas monetaria y fiscal expansivas. Eso fue lo que realizó inicialmente Europa, EEUU, Japón o China en 2009, a fin de facilitar el proceso de ajuste del sector privado sin entrar en la espiral depresiva interminable, que empeora la posición de endeudamiento.
El deterioro creciente de la sostenibilidad a largo plazo de la deuda soberana española no se produce por insuficiencia de ajustes y reformas, sino por todo lo contrario. Se da como resultado contracción del gasto público y de reformas que como la laboral, favorecen la deflación de salarios y la contracción de la renta (en un artículo anterior estudiábamos con rigor estos efectos contractivos y extremadamente perniciosos de la última reforma laboral). Es decir, que los ajustes y recortes tienen como resultado el efecto contrario al que hipotéticamente pretenden, como por otra parte recoge la más elemental teoría macroeconómica y los estudios empíricos que la corroboran.
En una situación de recesión/depresión, el tamaño de los multiplicadores fiscales (es decir, el porcentaje en el que se expande/contrae el PIB ante un aumento/reducción del déficit público) es muy elevado, sin que pueda producirse en ningún caso crowding-out (expulsión del gasto privado), sino todo lo contrario: crowding-in, dado que los multiplicadores son superiores a la unidad.
Esto explica que la tarea de contraer el déficit público vía recortes, en una situación depresiva, sea imposible y tenga el efecto opuesto. Esa mal llamada austeridad provoca una fuerte contracción de la renta y mayores dificultades, no sólo para reducir el déficit, sino para hacer frente a la refinanciación de la propia deuda viva. Se entra así en un círculo de imposible salida, como demuestra la experiencia de Grecia, el primer país en ser “rescatado” y con imposición de recortes del gasto por parte de la Troika.
La UE, especialmente desde el inicio del Tratado de Maastricht (1992), forjó sus bases institucionales (o más bien su ausencia) para la unión monetaria, sobre la base del credo neoliberal. Sus instituciones (BCE y Comisión Europea) y su legislación responde al espíritu de las políticas del Consenso de Washington (1989): desregulación de mercados, especialmente el laboral; privatización; apertura externa; política monetaria que garantice la rentabilidad del capital financiero a través del objetivo único de inflación; y política fiscal contracíclica reducida a testimonial. Por ello no es de extrañar que la UE y sus instituciones sigan de manera inercial estas políticas de ajuste estructural similares a las llevadas a cabo por el FMI desde los años ochenta.
Sin embargo, muchos economistas y no poco periodistas, atribuyen el “rigor” de la austeridad fiscal y la falta de política monetaria expansiva del BCE a un supuesto e imaginario miedo histórico a la inflación en el pueblo alemán y a un apoyo masivo del electorado alemán hacia las políticas neoliberales de la CDU.




Muy bien argumentado.Felicitaciones por este post y por los demás relacionados con temas de economía
ResponderEliminarGerardo(Madrid)
Gracias por este post y por los dos vídeos sobre la deuda.
ResponderEliminarRafael H.-Vigo
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